DIFICULTADES EN EL APRENDIZAJE
BERENICE MANZAJARREZ GUARDADO
Durante la realización de mis jornadas de observación y prácticas profesionales
tuve la oportunidad de convivir con los alumnos de 4° “A” de la Escuela
Primaria Federal “Ignacio Manuel Altamirano”, institución educativa que se
ubica en las inmediaciones de las Colonias “Toledo Corro”, “Olímpica” y “Fracc.
Jabalines” donde participé, primeramente, en la elaboración de los planes de
clase, y posteriormente, en la implementación de los contenidos en el grupo,
los cuales me permitieron conocer un poco más de lo que se vive en una escuela
federal de tiempo completo y relacionarme
con los proceso de aprendizaje de algunos alumnos de dicha escuela.
En el grupo que me fue asignado por la directora de la institución no tenía
niños que presentará algún tipo de de necesidad educativa especial con o sin discapacidad,
por lo cual decidí centrar mi atención específicamente en aquellos alumnos que
presentaran algún tipo de problema de comportamiento o dificultad de
aprendizaje.
Al aplicar las actividades de aprendizaje contenidas en mi planificación, por
supuesto contando siempre con la ayuda de la maestra titular pude percibir cuál
de estos niños presentaba mayores dificultades en su proceso de aprendizaje. Y
así fue como detecté a Gerardo quien presentaba una actitud poco favorable
hacia el aprendizaje, con quien intenté intervenir de alguna forma, pero me fue
muy difícil ganarme su confianza, ya que
él no mostraba ningún interés en que yo le ayudara, por más difícil que pudiera
estar su consigna.
Gerardo es uno de tantos niños que presenta dificultad en el aprendizaje ya
que su familia no le brinda la atención necesaria que debería de recibir
durante sus sucesivas etapas de aprendizaje. Él es un niño bastante imperativo al
que no le gusta estar sentado, por lo tanto se le dificulta trabajar y sus
productos son de muy mala calidad. Aún no sabe escribir se encuentra en la
etapa de silábico alfabético, al leer lo hace lento y con muchas pausas, es muy
participativo pero incoherente, continuamente se le tiene que llamar la
atención para que realice los trabajos que en clase se están haciendo
Cuando intentaba acércame, él se portaba muy renuente, serio en todo
momento, recio al hablar, a convivir con los demás, siempre aislado. A pesar de mis esfuerzos a Gerardo no le generaba ni el más mínimo interés el que yo
pudiera ser su amiga. Cabe señalar que Gerardo tiene nueve años de edad vive
con su mamá desde que nació, no conoce a su papa tiene 2 hermanas chiquitas de
1 y 3 años.
Durante las dos semanas que permanecí en ese grupo no logré ganarme la
confianza de ese niño, en mis sesiones poca veces lograba que hiciera mis
ejercicios. La maestra también manifestó tener muchas dificultades para hacer
que Gerardo trabajará, pero que por más que citaba a la mamá, tampoco ella
mostraba interés por ayudarlo.
Por lo pronto, trataré de prepararme al respecto, investigar sobre algunos
casos semejantes a los Gerardo, en la espera de en la siguientes prácticas ya
pueda intervenir un poco más en él y ayudarlo en lo que pueda. Es un buen niño,
pero sí requiere de mucha atención y apoyo de parte de todos.